Gracias a Dios por permitirnos llegar a la culminación de los estudios primarios de este grupo de estudiantes. Fue un día inolvidable para todos: padres, estudiantes y maestros. Nos gozamos de ver a nuestros estudiantes felices y la ceremonia fue el resultado de un trabajo en equipo: padres, docentes y estudiantes, juntos hicimos realidad este gran evento. Damos la gloria a Dios y honramos Su Nombre, por permitirnos ser instrumentos en la vida de nuestros estudiantes.
Tenemos la convicción que toda palabra sembrada en sus mentes y corazones traerán frutos de justicia y verdad en esta nueva etapa de la educación secundaria.
Los chicos siempre recordarán el amor, cariño y tiempo que les brindamos durante todos estos años en el tiempo que estuvieron aquí en Brazos Abiertos.









