Agradecemos haber podido recibir durante dos semanas a un equipo de 30 personas de la iglesia de Willem y Erna. El Espíritu Santo estuvo poderosamente presente, oramos por muchas personas, presenciamos sanaciones y vimos a personas elegir a Jesús. Nos sentimos muy bendecidos y pudimos ser de bendición para el equipo. Logísticamente fue todo un reto, pero fue un tiempo maravilloso con muchas actividades y trabajo práctico. Dios es bueno y fiel; por favor, sigan orando con nosotros por esta maravillosa labor misionera en Perú.









